La Huelga General Educativa del 9M ha supuesto un gran golpe de la comunidad educativa contra las privatizaciones de la UE, las medidas del Gobierno y el Pacto Educativo. Hemos asistido a cientos de movilizaciones a lo ancho y largo del país donde los CJC han llamado desde el primer momento a la unidad: en los institutos junto a docentes, padres y madres, y demás trabajadores de la educación; en las universidades junto a los trabajadores de servicios y administración; en las calles junto a la clase obrera. La Huelga del 9M ha puesto en evidencia dos elementos claves: el primero, la importancia de la unidad del conjunto del pueblo trabajador en la defensa de nuestros derechos: Cada ataque que limite los derechos y las condiciones de un sector es un ataque al conjunto del pueblo. La segunda, que la lucha debe darse de manera constante y diaria, que la lucha debe nacer del día a día.


Campaña posthuelga

El seguimiento de la Huelga ha sido un éxito en la mayoría de centros educativos del país, decenas de miles de jóvenes han llenado las calles y en decenas de ciudades los trabajadores de las fábricas, de las universidades, de los institutos, de los puertos, de las minas, de las oficinas, etc. han caminado codo con codo junto al estudiantado. No obstante, no podemos dejar que esta unidad sea flor de un día, es necesario consolidar, reforzar y aumentar esa unidad como nuestra mejor herramienta para plantar cara a la miseria que nos quieren imponer. Solo estando más unidos, solo estando más organizados, podemos ser más fuertes.

Los debates políticos sobre el Pacto Educativo (ya se ha anunciado que nunca se saldrán de los márgenes del plan de privatización mandatado por la UE) se van a reducir a: privatizar mucho o privatizar muchísimo la educación pública. El gobierno del PP, bajo el dictado de los monopolios, está comprometido a continuar desarrollando políticas antiobreras y antipopulares en el campo educativo, está comprometido con continuar expulsando a los hijos e hijas de las familias trabajadoras de la educación superior y con encarecer los costes para las familias de la educación básica. Frente a eso, el 9M nos ha dado la receta, no nos pueden servir las migajas, debemos unirnos el conjunto de la comunidad educativa y el conjunto del pueblo para luchar por una educación plenamente pública y al servicio del pueblo trabajador, día a día y en todos los niveles. Debemos convertir los centros en trincheras en defensa de lo público y llenar las calles de todas las ciudades para demostrar que nosotros y nosotras somos más y cada día más fuertes.

El 9M nos abre la posibilidad de un nuevo ciclo de movilizaciones educativas a todos los niveles. Las caretas de las cúpulas sindicales de estructuras como el SE, que se opusieron a inicios de curso a la huelga unitaria, se han caído. Debemos asegurarnos que el 9M es el comienzo de un nuevo movimiento estudiantil y educativo que tenga claro que dentro de la UE y de la sociedad capitalista, no puede haber una educación hecha en base a los intereses de la mayoría, de la clase obrera. El problema de la educación no puede reducirse a una cuestión de quién la gestiona, a una cuestión de un medida u otra, el problema de la educación y de su privatización dentro del capitalismo será que siempre estará al servicio de los intereses de las grandes empresas y banqueros, de los monopolios. Frente a eso, un necesario nuevo periodo de luchas que se dote de un plan de ataque, de una unidad y de una organización a la altura de las exigencias históricas, de lo que es justo y de lo que nos merecemos. 


Colectivos de Jóvenes Comunistas.

Buscador

Síguenos en:

Biblioteca

Audiovisual

CJCtv

Órgano de expresión

banner tr lateral

Archivo Histórico

AGCJC

Partido Comunista

pcpe